El Panel de Análisis Sensorial de los Quesos Artesanos Catalanes es una iniciativa dedicada al estudio y la valoración sensorial de los quesos artesanos elaborados en Cataluña, con el objetivo de describir objetivamente y cuantificar la calidad de los quesos mediante una metodología innovadora adaptada a la gran diversidad quesera catalana y de los quesos en general.
Durante seis años de investigación y entrenamiento, hemos desarrollado y puesto a punto una metodología propia de descripción, análisis y cuantificación de la calidad, que permite caracterizar y evaluar cualquier queso de manera objetiva y razonada. Esta herramienta ofrece a los elaboradores información útil para la mejora continua, para definir nuevas propuestas de producto y para reforzar su posición en el mercado, contribuyendo a la vez al reconocimiento y el prestigio de los quesos artesanos catalanes. Asimismo, puede informar a los consumidores de las características y la calidad de los quesos que se encuentran en el mercado.
El proyecto es posible gracias a la colaboración con la Universitat de Barcelona y el Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, que apoyan la consolidación del panel y la difusión de esta iniciativa pionera en el campo de los quesos.
Objetivos del proyecto
Queremos poner al alcance de los productores de quesos una tecnología y un instrumento objetivo de análisis para poder describir y valorar la calidad tanto de los productos que elaboran como de los que puedan desarrollar en el futuro.
Queremos consolidar el sector de la producción de quesos artesanales catalanes mejorando su competitividad frente a los productos de fuera, gracias al aumento de información y a las herramientas de análisis y valorización que se pondrán a disposición de toda la cadena (desde la producción de leche hasta el consumidor final).
Queremos contribuir, a través de la mejora cualitativa de los quesos artesanales, al crecimiento sostenible del sector en todos los ámbitos. Desde la cría, la salud y el bienestar de los animales en pequeñas explotaciones (muchas de manejo semiextensivo o extensivo y/o ecológicas), hasta la innovación tecnológica en la producción agroalimentaria que favorezca una economía circular.
